Condón y posibles fallas
El condón es el único método que te protege de infecciones de transmisión sexual (ITS). Una pareja puede no usarlo si está usando otro método anticonceptivo, siempre y cuando exista exclusividad respecto de las relaciones sexuales de la pareja y ambos se hayan realizado exámenes médicos recientes para descartar cualquier enfermedad.
No se debe. El roce podría romper ambos preservativos.
El condón (tanto femenino como masculino) puede romperse, aunque rara vez si conserva su lubricación y se usa correctamente.
Al colocar un condón masculino, se debe apretar el receptáculo en la punta para evitar que quede aire atrapado y pueda romperse durante las relaciones.
Se debe abrir con cuidado los envases de los preservativos (no usando tijeras ni los dientes, por ejemplo) para evitar que el producto contenido se rompa.
Es necesario guardar los preservativos, femeninos y masculinos, en lugares secos y frescos, y siempre comprobar que no estén vencidos antes de utilizarlos.
Nunca. El roce puede terminar por romper ambos condones, por lo que siempre debe usarse uno a la vez.